Hola amigos, encontrar el propósito en nuestras vidas, la brújula, el camino, no es cosa fácil, es como buscar una aguja en un pajar. ¿Sabias que?¿Solo entre el 4 y el 6% de la población mundial nos
dedicamos a lo que nos apasiona.?, cuando leí esto por primera vez, comente esto esta cañón, y no solo esoen un estudio efectuado en Europa por el Dr. Victor Frankl escritor del Libro "El Hombre en Busca de Sentido" el cual les recomiendo que lo lean vehementemente, más del 55 % de las personas no saben que es lo que le da sentido a sus vidas, entonces las preguntas que debemos de hacernos son muchas, entre ellas:
¿Que le da sentido a mi vida? ó ¿Que es lo más importante para mi en estos momentos? ó ¿Quien es la persona o personas que me mueven a hacer lo que hago cada día? ó ¿Cuales son mis mejores talentos? ¿En que soy bueno?, ¿Para quien trabajo? etc, etc, etc. Podría escribir varias de estas preguntas, sin embargo las más importantes para ti, no son estas, sino, las que tu te hagas.
Les comparto un ejercicio que recientemente vi del Coach y escritor John
Whitmore (Escritor de un libro muy recomendable sobre Coaching llamado
Coaching for Performance).
Si quisieras reflexionar sobre la importancia de tener con mayor claridad cuál
es tu propósito en la vida, aquello que te puede dar dirección y encaminar tu
vida hacia donde realmente deseas y a encontrar un mayor significado, este
ejercicio es para ti. Simplemente responde las siguientes preguntas:
(Tomate tu tiempo y reflexiona)
1.- ¿Que es lo más importante para tí en la vida? ¿Qué es aquello que más
valoras en la vida?
2.- ¿En que eres bueno? ¿En dónde consideras que tienes buenas habilidades?
3.- ¿Puedes decirme 3 cosas en tu vida que has hecho en las que te has
sentido apasionado? ¿Qué te apasiona hacer?.-
4.- Si revistas en tu historia personal, ¿Quiénes consideras que han sido
las personas más importantes para ti? y de esas personas ¿Cuáles son
las cualidades que a ti particularmente te gustan?.
Para que tu vida tenga sentido y propósito debes de vivir de acuerdo a tus Valores,
tus Habilidades, Tus Pasiones y de acuerdo a lo que tu admiras.
El hecho de haberte respondido estas preguntas te ha ayudado a clarificar cada
uno de estos aspectos y ahora.
¿De qué te das cuenta?
¿Cómo puedes vivir aún
más cada uno de estos aspectos?
¿Cuál es el propósito más importante de tu
vida?
¿Entonces cual es el reto en tu vida?.
Recuerda tiempo hay mucho, muchísimo, VIDA, tu vida, solo es una y esta limitado por los años que te quedan y lo que no has hecho, asi que te invito a ARRIESGARTE a Crecer, expandirte, a triunfar en todas las áreas
de tu vida, dejando huella profunda en las personas que te rodean.
“Me ganaba la vida... pero no la vivía.”
Una de las frases más frecuentemente
citadas por los enfermos terminales, según Elisabeth Kübler-Ross, la principal
autoridad mundial sobre el acompañamiento a enfermos terminales.
“Recuerda, el ego necesita retos. Vive con el reto.” Osho
Que es el
"ego".- El ego es la sombra de la mente,
es el falso yo, es la mente no observada, controla el cuerpo y la mente.
Consideremos
al ego como la idea que cada uno de nosotros tiene de sí mismo. Es decir,
que el ego no constituye más que una idea, una ilusión, pero una ilusión
que ejerce gran influencia". Nadie ha visto al ego. Se trata más bien
de un fantasma que aceptamos que controle nuestra vida. El problema
es que mantener esta ilusión puede impedirte conocer tu verdadero yo, tu
esencia espiritual.
En esencia, el
ego, la idea de uno mismo, la máscara, el papel que estamos desempeñando;
supone una forma distorsionada de afirmar y vivir la existencia. A esta
máscara social (el ego) le gusta la aprobación, quiere controlar situaciones
y personas, y se apoya en el poder porque vive en el temor.
La víctima, sentirse
culpable, y culpar a los demás, sentirse escuchado, La envidia, el odio, el
resentimiento, celos, el ego también puede ser colectivo Nosotros somos los
buenos.
Es un software que tenemos instalado en nuestra mente, es la fábrica del miedo, de la incomodidad, del
malestar, de la desazón, de la irritación, de la preocupación, de la ira, de la
angustia de la ansiedad, de todo lo que te hace sentir mal, todo pensamiento o
emoción que no proviene del amor es el amor.
Podemos verlo cuando señalamos y criticamos a los
demás, porque eso nos hace sentir superior a los demás, la otra vertiente es
sentirse ofendido.
Es
un falso sustituto de quien realmente eres, es una falsa identidad.
Aquellos que vibran en el resentimiento, depresión, la
angustia, el miedo el sufrimiento, la pena, no pueden darse cuenta que es el
ego, el que ha generado todo eso, no lo pueden identificar, simplemente dicen,
estoy angustiado, estoy resentido, tengo miedo, estoy fastidiado, como ese ego
es el que habla, nadie se da cuenta, y se piensa que es normal.
Esto
nos lleva a compararnos con los demás, a querer alcanzar el éxito a costa de lo
que sea necesario.
Uno
de los personajes más representativos del Ego es “SENTIRSE VICTIMA”pobrecito
yo, que infeliz estoy, es la forma como se alimenta el ego.
La
infelicidad es una enfermedad mental creada por el ego.
“La peor de
las emociones negativas, es el sentimiento de tener Razón.”
El
ego es incapaz de amar, el amor
extingue el ego.
El ego causa confusión mental controla el cuerpo y la
mente, desata una reacción química en el cerebro, que después se transforman en
emociones.
El ego siempre es sacudido; siempre está en busca de
alimento, que alguien lo aprecie, que le den atención. Si nos quieren, estamos
felices, si nos desprecian creemos que no valemos nada.
¿COMO LO CONTROLO?
Existen muchas técnicas, puedes por ejemplo practicar Yoga, aprender el arte de la meditación, o practicar alguna filosofía, como el Budismo, o participar en algún club o grupos de voluntarios, en donde no haya fines de lucro como Cruz Roja, esto permite por un lado colaborar con los demás y por consecuencia mejora tu empatía, lo que a mi me ha funcionado y te lo recomiendo es el pertenecer a un club Toastmaster, ahí aprendes técnicas como la respiración para controlar el miedo y hablar en público.
Respira
profundo, relájate y pregúntate, ¿Cómo me hace sentir este pensamiento? ¿Me
siento tranquilo y en paz con esto que estoy pensando?, Si tu respuesta es NO,
tienes que estar alerta, tu ego te puede estar usando, o tu ego más bien está
usando tu mente para implantar pensamientos limitantes.
¿Cómo
reducir el poder del Ego? Por sobre
todas las cosas, evita criticar, evita juzgar, etiquetar a los demás, no
impongas tus puntos de vista, da oportunidad
a los demás de expresar sus pensamientos, escucha con respeto y atención
aunque no estés de acuerdo, examina en que te sientes ofendido
Reduciendo
el poder del ego es recomendable guardar silencio, no dejes que tu ego se
alimente de los halagos, no ofendas a los demás, ni de palabra ni de
pensamiento, no se trata de dejar de ser tú mismo.
No se trata pues de eliminar el Ego o los egos de tu vida, se
trata básicamente de controlarlo, porque si no lo haces él te va a controlar a
ti, estas son algunas recomendaciones para controlarlo.
7 Pasos para Dominar el Ego
Siete recomendaciones para
ayudarte a trascender esas arraigadas ideas de la vanidad, destinadas a evitar
que te identifiques con el ego.
1. No te sientas ofendido. La conducta de los demás no es razón
para quedarte inmovilizado. Lo que te ofende solo contribuye a debilitarte. Si
buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontraras cada dos por tres. Es
tu ego en plena acción, convenciéndote de que el mundo no debería ser como es.
Pero puedes convertirte en degustador de la vida y corresponderte con el Espíritu
universal de la Creación. No puedes alcanzar la fuerza de la intención
sintiendote ofendido. Por supuesto, actúa para erradicar los horrores del
mundo, que emanan de la identificación masiva con el ego, pero vive en paz.
Como nos recuerda A Course in Miracles [Curso de milagros]: La paz es de Dios;
quienes formais parte de Dios no estais a gusto salvo en su paz». Sentirse
ofendido crea la misma energía destructiva que te ofendió y que lleva al
ataque, al contraataque y a la guerra.
2. Libérate de la necesidad de ganar. Al ego le encanta dividirnos entre
ganadores y perdedores. Empeñarte en ganar es un método infalible para evitar
el contacto consciente con la intención. Por qué? Porque, en última instancia,
es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápido, más joven,
más fuerte, más listo y con más suerte que tú, y siempre volverás a sentirte
insignificante y despreciable. Tú no eres tus victorias. Puede que te guste la
competición y que te diviertas en un mundo en el que ganar lo es todo, pero no
tienes por qué estar allí con tus pensamientos.
No existen perdedores en un
mundo en el que todos compartimos la misma fuente de vida. Lo más que puedes
decir es que en determinado día rendiste a cierto nivel en comparación con el
nivel de otras personas ese mismo día. Pero hoy es otro día, y hay que tener en
cuenta otros competidores y otras circunstancias. Tú sigues siendo la presencia
infinita en un cuerpo que es un día una década mayor. Olvídate de la necesidad
de ganar no aceptando que lo opuesto de ganar es perder.
Ese es el miedo del ego. Si tu
cuerpo no rinde para ganar ese día, sencillamente no importa, si no te
identificas exclusivamente con tu ego. Adopta el papel de observador, mira y disfrútalo
todo sin necesitar ganar un trofeo. Vive en paz, correspóndete con el poder de
la intención e, irónicamente, aunque apenas lo notes, en tu vida surgirán más
victorias a medida que dejes de ir tras ellas.
3. Libérate de la necesidad de tener razón. El ego es fuente de conflictos
y disensiones porque te empuja a hacer que los demás se equivoquen. Cuando eres
hostil, te has desconectado de la fuerza de la intención. El espíritu creativo
es bondadoso, cariñoso y receptivo, y esta libre de ira, resentimiento y
amargura. Olvidarse de la necesidad de tener siempre razón en las discusiones y
las relaciones es como decirle al ego: No soy tu esclavo.
Quiero abrazar la bondad y
rechazo tu necesidad de tener razón. Aún mas; voy a ofrecerle a esta persona la
posibilidad de que se sienta mejor diciéndole que tiene razón y darle las
gracias por haberme encaminado hacia la verdad. Cuando te olvidas de la
necesidad de tener razón puedes fortalecer la conexión con la fuerza de la
intención, pero ten en cuenta que el ego es un combatiente muy resuelto. He
visto personas dispuestas a morir antes que dejar de tener razón. He visto como
acababan relaciones maravillosas por la necesidad de ciertas personas de llevar
siempre la razón. Te propongo que te olvides de esta necesidad impulsada por el
ego parándote en medio de una discusión para preguntarte: Que quiero? Ser feliz
o tener razón?.
Cuando eliges el modo feliz,
cariñoso y espiritual, se fortalece tu conexión con la intención. En última
instancia, estos momentos expanden tu nueva conexión con la fuerza de la intención.
La Fuente universal empezara a colaborar contigo en la creación de la vida que
la intención quiere que lleves.
4. Libérate de la necesidad de ser superior. La verdadera nobleza no tiene
nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras
antes. Céntrate en tu crecimiento, con constante conciencia de que no hay nadie
mejor que nadie en este planeta. Todos emanamos de la misma fuerza vital. Todos
tenemos la misión de cumplir la esencia para la que estamos destinados, y tenemos
cuanto necesitamos para cumplir ese destino. Nada de esto es posible cuando te
consideras superior a los demás. No por viejo es menos cierto este dicho: Todos
somos iguales ante los ojos de Dios.
Olvídate de la necesidad de
sentirte superior al ver a Dios revelándose en todos. No valores a los demás
basándote en su aspecto, sus logros, posesiones y otros impuestos por el ego.
Cuando proyectas sentimientos de superioridad, eso es lo que te devuelven, y te
lleva al resentimiento y en última instancia a sentimientos de hostilidad.
Estos sentimientos se convierten en el vehículo que te aleja de la intención. A
Course in Miracles habla de esa necesidad de ser especial y superior: El
sentirse especial siempre establece comparaciones. Se produce por una carencia
que se ve en el otro y que se mantiene buscando y no perdiendo de vista las
carencias que puede percibir.
5. Libérate de la necesidad de tener más. El mantra del ego es más. Por
mucho que logres o adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente. Te verás
luchando continuamente y eliminarás la posibilidad de alcanzar la meta, pero en
realidad ya la has alcanzado, y es asunto tuyo decidir cómo utilizar el momento
presente de tu vida. Irónicamente, cuando dejas de necesitar más, parece como
si te llegara más de lo que deseas.
Como estas desapegado de esa
necesidad, te resulta más fácil transmitírselo a los demás, porque te das
cuenta de lo poco que necesitas para sentirte satisfecho y en paz. La Fuente
universal esta satisfecha de sí misma, en continua expansión y creando nueva
vida, sin intentar jamás aferrarse a sus creaciones por sus recursos egoístas.
Crea y se desliga. Cuando te desligas de la necesidad del ego de tener más, te
unificas con la fuente. Creas, atraes lo que deseas hacia ti y te desligas, sin
exigir que se te presente nada más. Si valoras todo lo que surge, aprendes la
gran lección que nos dio san Francisco de Asis: … es dar cuando recibimos. Al
permitir que la abundancia fluya hasta ti y a través de ti, estableces
correspondencia con la Fuente y aseguras que esa energía siga fluyendo.
6. Libérate de la necesidad de
identificarte con tus logros. Puede resultar un concepto difícil si piensas
que tú y tus logros sois lo mismo. Dios escribe toda la música, Dios canta
todas las canciones, Dios construye todos los edificios. Dios es la fuente de
todos tus logros. Y ya oigo las protestas de tu ego, pero sigue sintonizado con
esta idea. Todo emana de la Fuente. Tu y tu Fuente sois uno y lo mismo! No eres
ese cuerpo y sus logros.
Eres el observador fíjate en todo y agradece las capacidades que te han sido
concedidas, la motivación para lograr cosas y las cosas que has acumulado, pero
atribúyele todo el mérito a la fuerza de la intención que te dio la existencia
y de la que formas parte materializada. Cuanto menos necesites atribuirte el
mérito de tus logros más conectado estarás con las siete caras de la intención,
más libre serás de conseguir cosas, que te surgirán con más frecuencia. Cuando
te apegas a esos logros y crees que lo estas consiguiendo tu solo es cuando
abandonas la paz y la gratitud de tu Fuente.
7. Libérate de tu fama. La fama que tienes no está localizada
en ti, sino en la mente de los demás y, por consiguiente, no ejerces ningún
control sobre ella. Si hablas con treinta personas, tendrás treinta famas
distintas. Conectarse a la intención significa escuchar los dictados de tu
corazón y actuar basándote en lo que tu voz interior te dice que es tu meta
aquí. Si te preocupas demasiado por como te van a percibir los demás, te
habrás desconectado de la intención y permitido que te guíen las opiniones de
los demás. Así funciona el ego. Es una ilusión que se alza entre ti y la Fuerza
de la intención.
No hay nada que no puedas hacer, a menos que te desconectes de la fuerza y te
convenzas de que tu meta consiste en demostrarles a los demás tu superioridad y
autoridad y dediques tu energía a intentar ganar una fama extraordinaria entre
el ego de los demás. Haz lo que haces según la orientación de tu voz interior,
siempre conectada con tu Fuente y agradecida a ella. Mantén tu propósito,
deslígate de los resultados y acepta la responsabilidad de lo que reside en ti:
tu carácter. Deja que otros discutan sobre tu fama; no tiene nada que ver
contigo.